Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y Tráfico Ilícito de Drogas

En la resolución 42/112, del 7 de diciembre de 1987, la Asamblea General de la ONU decidió establecer el día 26 de junio como el Día Internacional de la Lucha Contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, para dar una muestra de su determinación en fortalecer las actividades necesarias para alcanzar el objetivo de una sociedad internacional libre del abuso de drogas.

Hitos recientes

En 2009, los Estados Miembros adoptaron la Declaración política y el Plan de acción sobre cooperación internacional hacia una estrategia para contrarrestar el problema mundial de las drogas, que incluye objetivos y metas para el control de las drogas.

El progreso hacia la solución del problema mundial de las drogas se evaluó en una Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS) en 2016, que dio lugar a más de 100 recomendaciones operativas en siete capítulos temáticos.

En la CND en marzo de 2019, los Estados miembros adoptaron una Declaración Ministerial en la que reafirmaron su determinación de «abordar y contrarrestar el problema mundial de las drogas y promover activamente una sociedad libre de uso indebido de drogas para ayudar a garantizar que todas las personas puedan vivir saludables», con dignidad y paz, con seguridad y prosperidad, y reafirmamos nuestra determinación de abordar la salud pública, la seguridad y los problemas sociales derivados del uso indebido de drogas».

El tema del Día internacional contra el uso indebido y el tráfico ilícito de 2019 «Salud por la justicia. Justicia para la salud», hace hincapié en la naturaleza integrada de los enfoques basados en los derechos y la salud que se destacan en esta Declaración Ministerial.

Día de la Confraternidad Antártica

n el 2014, el Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Gobierno, Educación y Justicia del Neuquén incluyó esta fecha en todos los calendarios educativos, a través de la Ley 2919/4, con el objetivo de promover la difusión y toma de conciencia con respecto a la importancia de la soberanía de nuestro país sobre el territorio antártico.

El 21 de junio es el día más corto del año y comienza el invierno en el hemisferio sur, se conmemora el «Día de la Confraternidad Antártica».

En ese día, los rayos solares caen perpendiculares a la línea situada en el Trópico de Cáncer, situado a los 23º 27′ de latitud norte (allí el sol está en cenit al mediodía).

En ese momento los rayos solares rasan el suelo en un punto situado en el Círculo Polar Antártico; al sur de este círculo que está a los 66º 33′ de latitud sur, toda la zona polar queda sumida en la sombra.

La noche dura allí 24 horas y por el contrario en la zona boreal, situada más allá del Círculo Polar Ártico en la misma latitud, pero del norte, queda iluminada 24 horas y no hay noche.

Para aquellos que han prestado y prestan servicios en Dotaciones Antárticas Anuales, es decir que permanecen un año en el Continente Antártico, el día 21 de junio es muy significativo, porque a partir de ese momento que se inicia el invierno, ellos comienzan a ser «Antárticos».

La Ley 25.433 del 16 de julio de 2001 (Boletín Oficial 29.689), autoriza a aquellos que se encuentren en esa situación y habilitados por la misma, a agregar al grado y/o título que revisten, la expresión «Expedicionario al Desierto Blanco».

Día de la Bandera

El 20 de junio se conmemora el Día de la Bandera en homenaje a Manuel Belgrano, quien falleció un 20 de junio de 1820.

Belgrano fue una figura destacada del ciclo histórico y político que se abrió con la Revolución de Mayo. Fue abogado, político, militar, propulsor de proyectos económicos. Entre las muchas acciones que protagonizó, una de las más destacadas fue la creación de la Bandera Nacional en 1812. Ese año, el Primer Triunvirato lo había nombrado jefe militar del Ejército del Norte para vencer a las resistencias realistas reagrupadas en el Alto Perú. Fue en este momento cuando Belgrano, sin una orden previa, creó en las cercanías de Rosario una bandera con una franja celeste y otra blanca que se convirtió luego en referencia de la que sería la Bandera Nacional.
Belgrano peleó muchas batallas, pero no siempre las ganó. Por eso, lo que se rescata de su figura no es el éxito, sino su ejemplo moral, que se convirtió en ejemplo para pensar los derechos y las obligaciones ciudadanas. Suele ser evocado como aquel civil que eligió abandonar sus intereses privados para sellar un compromiso inquebrantable con dos acontecimientos centrales de la historia argentina: la Revolución y la Independencia.
Una bandera es un símbolo. ¿Y qué quiere decir eso? Que está en lugar de «otra cosa». ¿Y que es esa «otra cosa» que representa la bandera? Podemos decir que la idea de nación, de pertenencia colectiva: la República Argentina. Llegar a tener una bandera común no fue fácil: hubo un largo proceso de luchas internas y con otras naciones. Por eso, la bandera no fue siempre así como la conocemos, en distintos momentos históricos tuvo otro diseño y otros colores.

1. Bandera izada por Belgrano en Rosario, febrero 1812

Esta bandera fue hecha con los colores de la escarapela. Fue levantada en Rosario por la batería Independencia, una parte de las tropas del ejército comandada por Belgrano. Semanas después, una bandera similar fue confeccionada, izada y bendecida en Jujuy, en el segundo aniversario de la Revolución de Mayo. En ambos casos, se trató de una iniciativa de Belgrano, quien creía necesario contar con un símbolo que distinguiera a las tropas patriotas para levantar su moral durante el combate. En las dos ocasiones fue reprendido por el Triunvirato porque «tener una bandera» era equivalente a una declaración de independencia, algo que el Triunvirato no estaba decidido a hacer.

La bandera fue enarbolada nuevamente en septiembre de 1812 luego del triunfo en la batalla de Tucumán. Belgrano la llamó «Bandera del Ejército». Lo mismo hizo en la batalla de Salta, en febrero de 1813; y en las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma (octubre y noviembre de 1813). Un soldado que participó en estas últimas batallas recordaría, setenta años después, que «nuestra pérdida fue total, se puede decir que todo quedó en el campo de batalla, excepto la bandera que para que se perdiera era preciso que se muriera Belgrano, porque él la llevaba en la retirada».

Cuando San Martín asumió el mando del Ejército para cruzar los Andes recibió del propio Belgrano una bandera con este diseño. Esta, conocida como «Bandera de la patria», fue ganando terreno lejos del teatro de operaciones de la guerra. Se la vio en la iglesia de San Nicolás en mayo de 1812 y en los festejos por el triunfo de la batalla de Tucumán en la ciudad de Buenos Aires. 

2. Bandera institucionalizada por el Congreso de Tucumán, 1816

En 1816 el Congreso de Tucumán institucionalizó la bandera con dos franjas celestes y una blanca en el medio. Primero la nombró «bandera menor» para usar solo en «ejércitos, buques y fortalezas», pero al poco tiempo, por pedido del director supremo Juan Martín Pueyrredón, la designó como bandera oficial. Debía tener tres franjas, la del medio debía tener el doble de tamaño para que, en caso de guerra, tuviera el dibujo de un sol. El color de las otras dos debía ser más azul celeste que celeste.

 

3. Bandera utilizada por Juan Manuel de Rosas, 1829-1832 

La bandera utilizada por la Confederación durante el liderazgo de Juan Manuel de Rosas también disiente de la «celeste y blanca». Durante su primer mandato (1829-1832), Rosas cambió el azul celeste por un azul profundo, ya que la bandera celeste se asociaba usualmente con los unitarios. Durante su segunda gobernación (1835-1852), le agregó cuatro gorros frigios en los vértices, los símbolos distintivos de la Federación.

 

4. Bandera actual

El Congreso Constituyente de 1853, al que no adhirió la provincia de Buenos Aires, volvió a los colores celeste y blanco con el sol en la franja media, tomando como referencia la bandera consagrada por el Congreso Constituyente en 1816. Una modificación que incorporó fue el cambio de proporciones entre las franjas: la blanca debía tener el mismo ancho que las celestes. Esta versión de la Bandera Nacional se asemeja a la que hoy conocemos. En 1938 se consagró al 20 de junio como Día de la Bandera. A partir de 1985, ya en tiempos de democracia, se decidió que el sol de la bandera no debía ser considerado como símbolo de guerra, sino como evocación del «Sol de Mayo».

Día Nacional de la Libertad Latinoamericana

Desde 1999, la República Argentina estableció el Día Nacional de la Libertad Latinoamericana por virtud de la Ley 25.173, en conmemoración del fallecimiento del General Martín Miguel de Güemes, quien fuera defensor de la frontera norte contra la invasión realista, lo que permitió al General San Martín encarar sus campañas de Chile y Perú. Y mediante la Ley 27.258 Decreto 1584/2010 sancionada el 8 de junio de 2016 y promulgada el 9 de junio del mismo año se incorpora en el calendario de feriados nacionales.

Güemes nació en Salta el 8 de febrero de 1785 en el seno de una familia noble y adinerada. A los 14 años se incorporó como cadete de una Compañía del Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires.

En 1805 fue trasladado a Buenos Aires, donde comenzó a defender la integridad territorial actuando heroicamente durante las Invasiones Inglesas.

Durante 1810, al servicio de la causa revolucionaria, se desempeñó eficazmente al mando de un Escuadrón Gaucho en la Quebrada de Humahuaca impidiendo la comunicación entre los opositores al nuevo régimen y los realistas del Alto Perú. En Suipacha, único triunfo de las armas patriotas en el intento de recuperar el valioso territorio altoperuano, la participación del Capitán Martín M. de Güemes fue decisiva.

En 1814, el Gral. José de San Martín le encomendó el mando de la Avanzada del Río Pasaje (hoy llamado Juramento) iniciando la Guerra Gaucha. Al año siguiente derrotó completamente al poderoso ejército invasor al mando de Joaquín de la Pezuela en Puesto del Marqués, por lo que el pueblo lo aclamó Gobernador de la Intendencia (integrada entonces por las ciudades de Salta, Jujuy, Tarija, Orán y distritos de campaña).

En junio de 1816 el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón le encomendó «la defensa de las Provincias Unidas y la seguridad del Ejército Auxiliar del Alto Perú», que se encontraba en Tucumán reorganizándose después de ser derrotado en Sipe Sipe. Entonces, las milicias gauchas al mando del heroico salteño pasaron a desempeñarse como ejército en operaciones continuas, al servicio de la Patria. Por ello considerar a Martín Güemes prócer provincial o defensor de la frontera Norte es una muestra del desconocimiento de nuestra Historia.

Por su meritorio accionar, San Martín lo designó General en Jefe del Ejército de Observación y le encomendó la misión de auxiliarlo en la liberación del Perú.

En 1821, Güemes se encontró rodeados de enemigos. Uno de los más poderosos y temibles fue el gobernador de Tucumán, quien se negó a entregarle el armamento que había pertenecido al Ejército Auxiliar y evitó que su par santiagueño lo auxiliara. En mayo, acusándolo de tirano, el Cabildo de Salta lo depuso, en alianza con el Gral. Olañeta. Güemes recuperó el poder días después, pero, la noche del 7 de junio, una partida realista guiada por enemigos internos del prócer lo hirió. Murió diez días después, a la intemperie, en un catre, en Cañada de la Horqueta, a los 36 años. Entonces se convirtió en el único general argentino caído en acción de guerra externa.

Sus restos descansan en el Panteón de las Glorias del Norte de la República, ubicado en la Catedral Basílica de Salta. Pero sus ideales de libertad, su amor a la Patria y su temple inclaudicable son el motor que impulsa a quienes lo llevan en su corazón y que cada vez que pronuncian su nombre le rinden emocionado homenaje al recordarlo.

Día de la Provincia del Neuquén

Desde 1884 y por casi 70 años, Neuquén, como los demás Territorios Nacionales fue administrado por el Estado Nacional. Recién durante la gestión de Juan Domingo Perón, a partir de 1946, se plantearían cambios profundos en la situación política de los mismos. En efecto, en julio de 1951 la Ley 14.037 transformó a los territorios de Chaco y La Pampa en provincias. Dos años más tarde sucedió lo mismo con Misiones -Ley 14.294-.

 

Finalmente, la sanción de la Ley 14.408 del 15 de junio de 1955 convirtió a Neuquén en provincia, aunque el derrocamiento del presidente por parte de la Revolución Libertadora en septiembre de ese mismo año impondría una pausa en el proceso de construcción del Estado Neuquino y en el de efectivización de los derechos de ciudadanía de sus habitantes.

La iniciativa para crear y aprobar la legislación fue por parte de vecinos de distintas localidades, que viajaron en tren a Buenos Aires y fueron recibidos por el entonces presidente. Allí reclamaron la provincialización y el derecho a sentirse ciudadanos en su propia tierra

La delegación que acudió al Congreso estaba formada por pobladores de Neuquén, San Martín de los Andes, Plaza Huincul y Zapala. Entre ellos se encontraba Eduardo Cortés Rearte –Comisionado de Neuquén-, Perla Cónsoli, Alfredo de Martín, Marcelo Pessino, Ricardo Rosa, Roberto Linares, Eduardo Chrestía, Alfonso Creide –Comisionado de San Martín de los Andes-, Wadad de Sarquis y Juan Sapaj, además de obreros de Plaza Huincul.